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LOS INICIOS DE UNA ESCORT MARISSA EN VALENCIA

No sólo me refería a mi, que había venido a Valencia  para unirme al nuevo equipo de escorts de lujo de Marissa. Observaba a las personas que conocía, a amigos y amigas, y advertía cómo la mayoría teníamos varias vidas a la vez, a veces por ambición, otras por diversión, pero todos teníamos esa mirada de intensidad de quien sabe que sólo se vive una vez.

Así fue como descubrí Marissa, Agencia de Escorts, sentía que mi vida era demasiado modesta, simple, aburrida…y había oído hablar de esas chicas misteriosas y sensuales acompañadas por caballeros en experiencias de toda clase. Busqué en internet y en la primera posición apareció Marissa Escorts, una web elegante, fresca y con estilo que me transmitió mucha confianza. No dudé y envié mi formulario de casting de escort y pronto me respondieron muy amablemente para conocerme.

Quería estudiar una carrera universitaria, tener una independencia y vivir nuevas experiencias. En mi ciudad nada cambiaba, ni en mi casa tampoco, las mismas tiendas, los mismos muebles, las mismas conversaciones con todos…Estaba cansada de hacer el amor de la misma manera, sin sorpresas ni imaginación. Tal y como hice la entrevista supe que mi vida había cambiado, a la semana siguiente me mudaría a Valencia y empezaría como escort en Marissa.

Marissa, agencia de escorts, tenía un aura especial, la sofisticación y la gracia natural flotaba entre sus paredes. Las instalaciones tenían su estilo propio, con detalles de todo lujo como esas velas de Joe Malone que olían tan bien, o las obras de arte que aprecié en seguida por el pasillo. El ambiente allí era relajado y divertido, como si la amargura o los problemas no pudieran cruzar la puerta. Era algo realmente increíble. Me sentí feliz de estar allí.

Marissa me enseñó las lujosas instalaciones y me presentó al resto de chicas. Parecían todas modelos listas para desfilar, rubias, morenas, olían tan bien, a alguna le brillaba la piel como si fuera caramelo, y todas reían y charlaban entre ellas como si fueran grandes amigas. En seguida se acercaron a mi y me ayudaron a maquillarme y a elegir mi ropa, me sentí en otra dimensión.

Estaba alucinada con las conversaciones: viajes, estudios, proyectos, fiestas, y experiencias sexuales que jamás había escuchado. Y entonces sonó el teléfono, todas las chicas guardaron silencio educadamente para no molestar a quien lo atendía.

- Buenas tardes, cómo está usted? – charlaba sonriente como si hablase con un amigo de toda la vida- Claro, ni se preocupe, ya sabe que en Marissa Escorts podemos encargarnos de todo. Le reservo su hotel de siempre y mesa en alguno de sus restaurantes favoritos? Desearía alguna experiencia Vip para esta ocasión como un Yate con capitán y menú degustación para pasar el día en alta mar? Una de nuestras empresas de confianza acaba de renovar la flota y tiene un velero precioso…

Para mi todo era nuevo, todo me llamaba la atención e imaginaba una cita en alta mar con ese caballero misterioso. Marissa continuó conversando cuidadosamente con el señor ajustando cada detalle, muy atenta a lo que podría satisfacerle en su viaje. Entonces se despidió, colgó y se dirigió hacia mi y me dijo:

- Al señor LV, un amigo de total confianza, le gustaría hacer un viaje contigo para conocerte, te gustaría acompañarle?

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